“KA-ZAR, EL PRIMER PERSONAJE MARVEL”
PARECIDOS RAZONABLES 50
por Demetrio Casado de Otaola
LOS INICIOS DE MARVEL VII: MARVEL COMICS 1, “KA-ZAR, EL PRIMER PERSONAJE MARVEL”
Está generalmente aceptado que el primer personaje de los tebeos de la editorial Marvel fue Sub-Mariner, más conocido en España como Namor, creado a principios de 1939 por Bill Everett. Pero se podría discrepar.
Namor © Marvel.
En 1936 Martin Goodman, propietario de una pequeña editorial que llegaría a ser la grandiosa Marvel, se dedicaba a la publicación de novelas pulps, nombre que se daba a las revistas que, desde finales del XIX, impresas en papel barato conocido como wood pulp (rústica), ofrecían, principalmente, relatos de: aventuras, suspense, ciencia ficción o fantasía. Sus protagonistas eran dinámicos héroes. Todo un precedente de los superhéroes. Pues bien, en dicho año, Goodman publicó una serie pulp, con una breve vida de 3 números, protagonizada por Ka-Zar. Personaje que no ha de ser desconocido para la afición Marvel. El Ka-Zar pulp, nacido con el nombre de pila de David Rand, fue creado por Bob Byrd (seudónimo del propio Martin Goodman). Era un sucedáneo de uno de los más populares personajes de los pulps, de los tebeos y del cine. El mismo nombre de Ka-Zar quiere ser una aproximación al de Tarzán, el inmortal personaje creado por Edgard Rice Burroughs en 1912.
Portadas pulp de Tarzán (1912) y Ka-Zar (1936).
Cuando en octubre de 1939 Goodman publicó el primer número de Marvel Comics, tebeo/comic-book origen del fenómeno de la cultura popular Marvel, entre las varias historietas que ofrecía, figuraba en último lugar una protagonizada por Ka-Zar, reconvertido en héroe de tebeo.
Tarzán de Harold Foster y Ka-Zar en Marvel Comics 1 por Ben Thompson.
El Ka-Zar de los tebeos sigue siendo una emulación del héroe selvático al que dio vida gráfica en 1929, en formato de tira de prensa, el gran Harold Foster.
Harold Foster y Ka-Zar en Marvel Comics 1 por Ben Thompson.
La primera historieta de Ka-Zar, realizada por Ben Thompson, es una adaptación del pulp de 1936 que, ya se ha dicho, se inspira en Tarzán.
El mito de Tarzán es bien conocido: El heredero del título de Lord Greystoke nace en la jungla pues sus padres son abandonados en la costa africana. Allí vive sus primeros días de vida en una casa toscamente construida por su padre.
Al año queda huérfano, su madre muere víctima de las fiebres y de la locura. Su padre muere también poco después a manos del macho dominante de un grupo de grandes monos que a la sazón criarán al huérfano.
Tarzán es adoptado. Ilustración de Burne Hogarht © Edgard Rice Burroughs.
Los simios lo rebautizarán como Tarzán y llegará a convertirse en señor de la selva. Conviviendo con las bestias, comunicándose con ellas con su particular lenguaje y sus particulares nombres y llegando a dominarlas. A pesar de llevar una vida salvaje, Tarzán (Mono Blanco en la lengua sui generis mencionada) se las arreglará (de forma nada verosímil) para aprender a leer y escribir (quien suscribe recuerda como, de niños, su hermano mayor, con un precoz y nada lúdico criterio científico, obligaba a él y a su hermano mediano a jugar a Tarzán comunicándose únicamente con gruñidos y aspavientos, pues sostenía que era imposible que Tarzán hubiese podido aprender a hablar). Tarzán se hará además con el cuchillo de su padre y con el taparrabos, el arco y las flechas de un nativo. Así transcurrirá su vida transitando por la red selvática de lianas hasta reencontrarse con el hombre blanco.
Tarzán de Harold Foster y Ka-Zar y su padre en Marvel Comics 1 por Ben Thompson.
El Ka-Zar de Byrd y Thompson apenas difiere del planteamiento de Tarzán, si acaso moderniza el mito. En este caso el huérfano perdido es hijo de unos millonarios (la nueva aristocracia) cuyo avión se estrella en la selva del antiguo Congo Belga. La madre es también la primera en morir, igualmente víctima de las fiebres. El padre vivirá algunos años más pero enloquecido por la muerte de su esposa y por el shock de ser golpeado por un baobab derribado por un rayo. Con la cordura suficiente, no obstante, para construir una vivienda y enseñar a su hijo a leer y escribir. Padre e hijo se adaptarían a la vida salvaje vistiendo unos taparrabos de piel de leopardo idénticos al que luce el Tarzán de Foster. También se fabricarán arco y flechas convirtiéndose en diestros cazadores y se balancearán de árbol en árbol gracias a oportunas lianas.
Al igual que en Tarzán los animales salvajes tienen gran protagonismo y también reciben unos nombres sui-generis en el supuesto lenguaje de la jungla. El joven David Rand demuestra gran afinidad con los animales, en cierta ocasión rescata al gran león Zar, de arenas movedizas.
Los dibujos de Thompson, sin llegar ni de lejos a su nivel, siguen la línea de los
soberbios primeros dibujantes que dieron vida a Tarzán: el ya mencionado Harold Foster y Burne Hogarth.
Tarzán por Harold
Foster.
Tras esta primera historieta de Ka-Zar seguirían algunas más en los años 40. Después poco o nada se sabría durante años del personaje en cuestión hasta que llegados los años 60, ya consolidados la editorial y el universo de ficción Marvel, de la mano del editor/guionista Stan Lee y del dibujante/guionista Jack Kirby, se recuperase a Ka-Zar, integrándolo en la idiosincrasia Marvel.
Stan Lee.
Lee y Kirby reintroducen (como a tantos otros héroes de los años 30 y 40)
al personaje en la serie X-Men.
Ahora Ka-Zar es, como Tarzán, un lord. Lord
Kevin Plunder, de los Plunder de toda la vida. También es
un niño huérfano perdido en un entorno primitivo del que se enseñoreará. Se
dice primitivo con mucha propiedad pues el que será Ka-Zar va a parar a un lugar ignoto
de la Antártida, La Tierra Salvaje, que presenta tan especialísimas circunstancias ambientales
que permiten la pervivencia de tribus paleolíticas y animales prehistóricos. De
hecho, Ka-Zar se hace acompañar de Zabu, el último de los
tigres dientes de sable con el que se ha criado; un compañero mucho más
aparente que Zar, el león que acompañaba al Ka-Zar original.
Viñeta de Tarzán por Harold Foster y La Tierra Salvaje de Ka-Zar por Jack Kirby.
Esta idea de un rincón antediluviano preservado
ya había aparecido recurrentemente en la ficción: Viaje al centro de la Tierra de
Julio Verne, Lost World de Arthur Conan Doyle, King
Kong de Wallace, un par de
relatos de Doc Savage de Lester Dent…
Y ha seguido apareciendo, con el ejemplo emblemático de la película de Spilberg, Parque Jurásico. En la
memorable aventura de El Cementerio de los elefantes de la
serie de prensa de Tarzán realizada por Harold
Foster, El Rey de los monos se las ve con dinosaurios que han
prevalecido al paso del tiempo.
Little Nemo © Herederos de Winsor
McCay.
El nuevo Ka-Zar llegaría a protagonizar series en solitario, pero no ha logrado pasar de ser un personaje menor en el vasto universo de ficción Marvel. Pese a ello, hay magníficas historias de Ka-Zar y grandes dibujantes han plasmado su imagen, desde su recuperador Jack Kirby, pasando por Barry Windsor-Smith, Gil Kane, George Tuska, John Buscema o el mismísimo López Espí.
Ka-Zar por Jack
Kirby.
Tarzán por Harold Foster y Ka-Zar por John Buscema.
REFERENCIAS
- Daniels, Lees, Marvel, Planeta-DeAgostini, Barcelona,
1995.
- Varios, Marvel Fascimil 9, Panini,
Septiembre 2019.
- Tebeosfera.


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